Masaje Lingam

El masaje lingam es uno de los tipos de masaje tántrico focalizado. Consiste en el masaje del miembro viril.

Se realiza con aceites. Es una zona delicada, por tanto, hay que tener en cuenta varios condicionantes en este sentido:

* Tener máximo cuidado si se utilizan aceites calientes. Podemos cometer una atrocidad, si antes el terapeuta o masajista no comprueba la temperatura en su propia piel (la zona interior del brazo o la muñeca).

* No utilizar aceites minerales bajo ningún concepto (petrolatos, parafinas, siliconados,…).

* Evitar en lo posible el aceite de almendras dulces (muy usado y en múltiples ocasiones con parafinas añadidas), el de avellanas y el de nuez puesto que puede generar intolerancias y/o alergias.

* No es apropiado el aceite de oliva por ser excesivamente denso.

* Los mejores aceites son, sin duda, el shankhpushpi, el de mostaza negra (no mostaza, sino mostaza negra) y el de comino negro (insisto, negro).

En  este tipo de masaje hay varios pases o movimientos con las manos del terapeuta. Se trabaja tanto el miembro, como el escroto, la zona púbica, el perineo, los testículos y los muslos.

Es un masaje sumamente gustoso. El hecho de no llegar al interior del organismo hace que el hombre no se sienta agredido y que lo disfrute en plenitud.

La utilidad de este tipo de masaje; al margen de ser muy placentero; es el control de la eyaculación, los desbloqueos emocionales que facilitan cualquier tipo de sanación y la consecución de un estado de gracia.

Está claro que en el tantra, orgasmo no equivale a eyaculación, por lo tanto, es algo voluntario y convenido de antemano con el terapeuta; sin embargo; se ha venido sugiriendo no hacerlo para no descargar las energías creadoras. Ahora que, a nuestro modesto entender, si lo que deseo es algo tan corriente como descargar tensiones, la opción adecuada es la contraria.